Para navidad le regalé a mi Loquito un viaje juntos a Estambul. Primero que nada quería que el país fuera uno que ni el, ni yo conocieramos y así poder descubrirlo juntos.
Lo primero fue llegar al aeropuerto y pasar a migración, el funcionario ve mi pasaporte y me dice Venezuela en un acento bastante cómico para mí, yo le digo que si, el empieza a hojear todas las hojas de mi pasaporte, al rato me pregunta que donde esta mi visa de entrada, yo le digo que no, que no necesito (ya yo me habia informado antes de comprar los pasajes).
Y allí empieza el show, el funcionario intenta llamar por teléfono a alguien, nadie responde, llama a otro funcionario y se ponen a hablar, yo solo entendía Venezuela, se va el otro funcionario y después de los cinco minutos más largos de mi vida me dice "Welcome to Turkey, enjoy your Holidays".
Recogimos nuestras maletas y encontramos al chofer del hotel que nos fue a buscar al aeropuerto, todo perfecto. A medida de que vamos recorriendo el camino hacia nuestro hotel, trato de empaparme un poco de lo que veo, hasta el momento no mucho, poco a poco se dislumbra algo de civilizacion, la cantidad de mezquitas y minarets que se empiezan a avistar en cada una de las localidades por las que ibamos pasando, la velocidad con la que manejan los turcos. De repente, cuando empiezo a ver el mar me doy cuenta que nuestro chofer se estaba quedando dormido!!!! Y le aviso a mi esposo:
Yo: El chofer se está quedando dormido. El: Siiiiii hace rato, no te quise decir para no asustarte. Yo: (con mi cara de WTF por lo relajado que me lo dice).Habla con el tipo, dile algo.
El: No vale, que le voy a decir.
Yo: Hello!!! se esta durmiendo!!! habla con el!!! (yo, casi histérica)
El: Ahhh, tu también hablas inglés igual que yo.
Ya con mi instinto asesino a flor de piel, me relaje y trate de hablarle al chofer... Oh oh, Houston we have a problem!!! el señor sólo hablaba turco, nada de inglés, ni de español y mucho menos alemán. Gracias a Dios llegamos al hotel, yo casí me baje y besé el piso.. si si... que exagerada. Pero algunas veces me pregunto si mi esposito es de verdad suizo?? porque para algunas cosas es super relajado y se lo toma demasiado ligth.
Nuestro hotel un 20!!! Nos alojamos en la zona de Sultanahmet, donde se encuentran la mayoría de los sitios más turísticos y emblemáticos de la ciudad. Por supuesto, no perdimos tiempo y salimos a conocer la ciudad, sus calles son super estrechas y tienes que caminar con bastante cuidado debido a que los conductores, podría decir que manejan peor de inconcientes que los venezolanos (y eso ya es decir mucho).
Las casas son pequeñas y en su mayoría bien coloridas me encantaron. A solo unos 6 minutos de nuestro hotel, nos encontramos con la Mezquita Azul... imponente. Es la primera vez que entro en una mezquita y no puedo describir la sensación que sentí, es una especie de paz que se vive dentro del lugar. Nos sentamos en la enorme alfombra roja que cubre todo el piso y solo pude respirar una atmosfera de absoluto respeto.
Saliendo de la Mezquita Azul, justo en frente se encuentra Santa Sofía, al principio pense que era una mezquita también, pero no, primero fue una iglesia, luego una mezquita y ahora es un museo. 



Más tarde fuimos a las Cisternas de Yerebatan, el lugar es alucinante. Nunca te puedes imaginar que bajo tierra te encuentras ese "palacio". 

Luego de tanto caminar decidimos entrar en un pequeño restaurante, solo puedo decir que la comida es fantástica.. Dios!!!! Creo que llegue con 2 kilos extra. Además había leido muchas recomendaciones en blogs de probar el té de manzana, es buenísimo.
Lo que más me impresionó fueron los llamados a oración durante todo el día, iniciaban todas las mañanas a las 5:30 am, crean ese efecto que te hace realizar que de verdad estas sumergido en el enigmático mundo músulman.
La siguiente mañana nos lanzamos en la búsqueda del Gran Bazar, gran cantidad de bufandas, telas para cortinas, tazas para te de vidrio, metal, shishas, oro, plata, piedras semipreciosas. Cada una de sus callejuelas esta llenas de mucho colorido y gente. Me encantó que son vendedores muy atentos y con solo decirles que no estás interesado en algo te dejan tranquilo. Punto importante el regateo... nunca aceptar el primer precio que te dicen. 

En el camino nos encontramos muchísimas mezquitas, dicen que en cada calle hay una. Entramos en algunas, de verdad que son maravillosas, sus cúpulas minusiosamente pintadas y decoradas. Los turcos son personas super alegres, educadas y son unos genios en los idiomas, hablan de todo, español, inglés, alemán, sueco, portugués, ruso, francés... como dije son unos genios. 

Más adelante nos encontramos el Bazar de las Especias o Bazar Egipcio, más pequeñito pero tiene su encanto propio, los olores y los colores magnífico, primera vez que comí las delicias turcas wooooooowww se me hace agua la boca. 

Visitamos el Puente de la Galata, también la Torre que lleva el mismo nombre, hicimos un tour por el Bosforo, conocimos poco la parte asiática de la ciudad, visitamos el palacio de Topkapi y también el Harem del Sultán y el Otopark.
Nos despedimos de Turquía con muy buen sabor de boca.. un viaje 100% recomendado!!
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