
Caminamos para llegar hasta el Abismo y la ventana, pasando por el valle de los cristales y los jacuzzis. Imaginense cristales de cuarzo por todas partes y figuras (sobre todo tortugas) formadas por la erosión de miles de años, se encuentran por donde sea.


Contamos con la mala suerte de que estuvo lloviendo muchisimo esos días y la neblina casi nunca se apartaba de nosotros, por lo que al llegar al abismo y a la ventana no pudimos ver el paisaje de la gran sabana y parte de Guyana que desde esos puntos se pueden ver.
Visitamos la cueva del Roraima, que hace poco fue descubierta por dos polacos y actualmente se encuentra la National Geographic haciendo diversos estudios. El acceso de los turistas es limitado en esta cueva debido a que cuando llueve se corre el riesgo de quedar atrapado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario